Angus aún temblaba, pero se sobrepuso a la impresión. Miró sus manos: las palmas sangraban, de tan fuerte que había apretado los puños y encajado las uñas. Pero lo que él estaba pasando no era nada comparado con lo que debía de pasar Gabs. Corrió hacia ahí. Una pared de fuego se levantaba de las aguas.
Archive for Agosto de 2009
Una bola de fuego barrió el Puente. Las sirenas antiaéreas sonaron por primera vez en lo que parecían ser miles de años. Alcachofa era un enorme caos